En la planta baja del edificio está el CAFÉ DEL RACONET
Un café con encanto que conserva la arquitectura original de la casa. Está dividido en dos estancias de las que pueden disfrutar también una vez cerrado al público.
Su situación en el centro histórico del pueblo en un pequeno rincón de la plaza lo hacen un lugar muy especial.
En su tranquila terraza podrá disfrutar de un cremoso cappucino, chocolate suizo, café vienés, etc... así como una amplia gama de tés.